Érase una vez una princesa que cuando estuvo en apuros... se salvó a sí misma.
Es un cuento que, a título personal, me gusta por varias razones:
1. Para mi hija. Para que sepa que las princesas no tienen por qué ser debiluchas.
2. Para cualquier persona. Debemos ser proactivos (una palabra de moda) y enérgicos. Es la única manera de conseguir lo propuesto. Una manera 100% eficaz.
Que tenga una proactiva semana.


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